Domingo de Pentecostés
Solemnidad
Salterio II

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LITURGIA DE LA PALABRA

Misa vespertina de la Vigilia

PRIMERA LECTURA

Derramaré mi espíritu sobre sobre todos los hombres.

Lectura de la profecía de Joel                       3, 1-5

As√≠ habla el Se√Īor:

‚ÄúYo derramar√© mi esp√≠ritu sobre todos los hombres: sus hijos y sus hijas profetizar√°n, sus ancianos tendr√°n sue√Īos prof√©ticos y sus j√≥venes ver√°n visiones. Tambi√©n sobre los esclavos y las esclavas derramar√© mi esp√≠ritu en aquellos d√≠as. Har√© prodigios en el cielo y en la tierra: sangre, fuego y columnas de humo. El sol se convertir√° en tinieblas y la luna en sangre, antes que llegue el D√≠a del Se√Īor, d√≠a grande y terrible,

Entonces, todo el que invoque el Nombre del Se√Īor se salvar√°, porque sobre el monte Si√≥n y en Jerusal√©n se encontrar√° refugio, como lo ha dicho el Se√Īor, y entre los sobrevivientes estar√°n los que llame el Se√Īor‚ÄĚ.

SALMO RESPONSORIAL           103, 1-2a. 24. 27-28 29bc-30

R/. Se√Īor, env√≠a tu Esp√≠ritu y renueva la faz de la tierra.

Bendice al Se√Īor, alma m√≠a: ¬°Se√Īor, Dios m√≠o, que grande eres! Est√°s vestido de esplendor y majestad y te envuelves con un manto de luz.R/

Bendice al Se√Īor alma m√≠a: ¬°Qu√© variadas son tus obras, Se√Īor! ¬°Todo los hiciste con sabidur√≠a, la tierra est√° llena de tus criaturas!R/

Todos esperan de ti que les des la comida a su tiempo: se la das, y ellos la recogen; abres tu mano, y quedan saciados.R/

Si les quitas el aliento, expiran y vuelven al polvo. Si envías tu aliento, son creados, y renuevas la superficie de la tierra.R/

SEGUNDA LECTURA

El Espíritu intercede con gemidos inefables.

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Roma 8, 22-27

Hermanos:

Sabemos que la creaci√≥n entera, hasta el presente, gime y sufre dolores de parto. Y no solo ella: tambi√©n nosotros, que poseemos las primicias del Esp√≠ritu, gemimos interiormente anhelando la filiaci√≥n adoptiva, la redenci√≥n de nuestro cuerpo. Porque solamente en esperanza estamos salvados. Ahora bien, cuando se ve lo que se espera, ya no se espera m√°s: ¬Ņacaso se puede esperar lo que se ve? En cambio, si esperamos lo que no vemos, lo esperamos con constancia.

Igualmente, el mismo Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad porque no sabemos orar como es debido; pero el Espíritu intercede con gemidos inefables. Y el que sondea los corazones conoce el deseo del Espíritu y sabe que su intercesión en favor de los santos está de acuerdo con la voluntad divina.

Misa del día

PRIMERA LECTURA

Todos quedaron llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar.

Lectura de los Hechos de los Apóstoles   2, 1-11

Al llegar el d√≠a de Pentecost√©s, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De pronto, vino del cielo un ruido, semejante a una fuerte r√°faga de viento, que reson√≥ en toda la casa donde se encontraban. Entonces vieron aparecer unas lenguas como de fuego, que descendieron por separado sobre cada uno de ellos. Todos quedaron llenos del Esp√≠ritu Santo, y comenzaron a hablar en distintas lenguas, seg√ļn el Esp√≠ritu les permit√≠a expresarse.

Había en Jerusalén judíos piadosos, venidos de todas las naciones del mundo. Al oírse este ruido, se congregó la multitud y se llenó de asombro, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. Con gran admiración y estupor decían:

‚Äú¬ŅAcaso estos hombres que hablan no son todos galileos? ¬ŅC√≥mo es que cada uno de nosotros los oye en su propia lengua? Partos, medos y elamitas, los que habitamos en la Mesopotamia o en la misma Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia Menor, en Frigia y Panfilia, en Egipto, en la Libia Cirenaica, los peregrinos de Roma, jud√≠os y pros√©litos, cretenses y √°rabes, todos los o√≠mos proclamar en nuestras lenguas las maravillas de Dios‚ÄĚ.

SALMO RESPONSORIAL   103, 1ab. 24ac. 29b-31. 34

R/.¬†Se√Īor env√≠a tu Esp√≠ritu y renueva la faz de la tierra.

Bendice al Se√Īor, alma m√≠a: ¬°Se√Īor, Dios m√≠o, qu√© grande eres! ¬°Qu√© variadas son tus obras, Se√Īor! ¬°La tierra est√° llena de tus criaturas!R/

Si les quitas el aliento, expiran y vuelven al polvo. Si envías tu aliento, son creados, y renuevas la superficie de la tierra.R/

¬°Gloria al Se√Īor para siempre, al√©grese el Se√Īor por sus obras! Que mi canto le sea agradable, y yo me alegrar√© en el Se√Īor.R/

SEGUNDA LECTURA

Todos hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo.

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 12, 3b-7. 12-13

Hermanos:

Nadie puede decir:¬†‚ÄúJes√ļs es el Se√Īor‚ÄĚ, si no est√° impulsado por el Esp√≠ritu Santo.

Ciertamente, hay diversidad de dones, pero todos proceden del mismo Esp√≠ritu. Hay diversidad de ministerios, pero un solo Se√Īor. Hay diversidad de actividades, pero es el mismo Dios el que realiza todo en todos. En cada uno, el Esp√≠ritu se manifiesta para el bien com√ļn.

Así como el cuerpo tiene muchos miembros, y sin embargo, es uno, y estos miembros, a pesar de ser muchos, no forman sino un solo cuerpo, así también sucede con Cristo. Porque todos hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo -judíos y griegos, esclavos y hombres libres- y todos hemos bebido de un mismo Espíritu.

Secuencia

Ven, Espíritu Santo, y envía desde el cielo un rayo de tu luz.

Ven, Padre de los pobres, ven a darnos tus dones, ven a darnos tu luz.

Consolador lleno de bondad, dulce huésped del alma suave alivio de los hombres.

T√ļ eres descanso en el trabajo, templanza de las pasiones, alegr√≠a en nuestro llanto.

Penetra con tu santa luz en lo más íntimo del corazón de tus fieles.

Sin tu ayuda divina no hay nada en el hombre, nada que sea inocente.

Lava nuestras manchas, riega nuestra aridez, sana nuestras heridas.

Suaviza nuestra dureza, elimina con tu calor nuestra frialdad, corrige nuestros desvíos.

Concede a tus fieles, que confían en Ti, tus siete dones sagrados.

Premia nuestra virtud, salva nuestras almas, danos la eterna alegría.

EVANGELIO

Misa vespertina de la Vigilia

ACLAMACI√ďN AL EVANGELIO

Aleluya. Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Aleluya.

EVANGELIO

Brotar√°n manantiales de agua viva.

+ Evangelio de nuestro Se√Īor Jesucristo seg√ļn san Juan¬†7, 37-39

El √ļltimo d√≠a de la fiesta de las Chozas, que era el m√°s solemne,¬†Jes√ļs, poni√©ndose de pie, exclam√≥: ‚ÄúEl que tenga sed, venga a m√≠; y beba el que cree en m√≠‚ÄĚ.

Como dice la Escritura: ‚ÄúDe sus entra√Īas brotar√°n manantiales de agua viva‚ÄĚ. √Čl se refer√≠a al Esp√≠ritu que deb√≠an recibir los que creyeran en √Čl. Porque el Esp√≠ritu no hab√≠a sido dado todav√≠a, ya que Jes√ļs a√ļn no hab√≠a sido glorificado.

Misa del día

ACLAMACI√ďN AL EVANGELIO

Aleluya.

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Aleluya.

EVANGELIO

Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes: Reciban el Espíritu Santo.

+ Evangelio de nuestro Se√Īor Jesucristo seg√ļn san Juan 20, 19-23

Al atardecer del primer d√≠a de la semana, los disc√≠pulos se encontraban con las puertas cerradas por temor a los jud√≠os. Entonces lleg√≥ Jes√ļs y poni√©ndose en medio de ellos, les dijo:¬†‚Äú¬°La paz est√© con ustedes!‚ÄĚ

Mientras dec√≠a esto, les mostr√≥ sus manos y su costado. Los disc√≠pulos se llenaron de alegr√≠a cuando vieron al Se√Īor.

Jes√ļs les dijo de nuevo:¬†‚Äú¬°La paz est√© con ustedes!

Como el Padre me envi√≥ a m√≠, Yo tambi√©n los env√≠o a ustedes‚ÄĚ.

Al decirles esto, sopl√≥ sobre ellos y a√Īadi√≥:

‚ÄúReciban el Esp√≠ritu Santo. Los pecados ser√°n perdonados a los que ustedes se los perdonen, y ser√°n retenidos a los que ustedes se los retengan‚ÄĚ.

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