Domingo decimonoveno del tiempo ordinario
Salterio III

Nota Importante: utilizar esta aplicaci贸n con el celular en silencio durante la
celebraci贸n de la misa, para seguir las lecturas, oraciones y acompa帽ar con el canto.

INTRODUCCION

El Se帽or, en continuidad con el evangelio del domingo pasado, nos sigue iluminando respecto a nuestra relaci贸n con los bienes y la riqueza. La invitaci贸n, esta vez, es a acumular bienes no en graneros, sino en el cielo, que es donde no se corroen ni se pierden. Para entender c贸mo hacerlo, el Se帽or propone breves par谩bolas.

La primera par谩bola, expresa la realidad de las comunidades cristianas: Jes煤s ha partido a la casa del Padre y les ha encomendado a sus disc铆pulos el 鈥渃uidado de la casa鈥. En ella todos son servidores, cada uno con su tarea, pero no hay ning煤n patr贸n. La llegada del Se帽or se suele interpretar como el momento de la muerte, frente a lo cual, pensamos, 鈥渄ebemos estar atentos鈥. Pero el gran tema no es la muerte, sino la vida. El Se帽or viene constantemente a nosotros, y viene siempre a salvarnos. De manera especial nos visita en el pobre. Es m谩s, nos ha encomendado la administraci贸n de los bienes para que podamos asistir al m谩s necesitado. Es la forma que tenemos de poner en un lugar seguro nuestras riquezas. Los bienes compartidos y donados son la mejor inversi贸n, pues se convierten en caridad. Y ah铆 ni se corroen, ni el ladr贸n los puede arrebatar. El servicio y la caridad es la mejor inversi贸n de nuestras riquezas.

La segunda par谩bola insistir谩 en lo mismo: el Se帽or viene 鈥渃omo un ladr贸n鈥 a apropiarse de nuestros bienes. Es una figura extra帽a, pues su venida es siempre salvaci贸n. Pero la comprendemos cuando descubrimos que viene vestido de pobre y se lleva nuestros bienes, salv谩ndonos del apego y del ansia de acumular.聽

Frente a la riqueza y a los bienes, todos corremos el peligro de acomodarnos. Las par谩bolas de hoy nos invitan a estar atentos a todo el mundo de la caridad, el cual viene a salvarnos del apego desordenados y del af谩n de acumular para nosotros mismos. La caridad convierte los bienes materiales en salvaci贸n, pues transforma nuestras vidas y nos hace vivir como hombres y mujeres nuevos.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Con el castigo que infligiste a nuestros adversarios, T煤 nos cubriste de gloria, llam谩ndonos a ti.

Lectura del libro de la Sabidur铆a聽18, 5-9聽

Como los egipcios hab铆an resuelto hacer perecer a los hijos peque帽os de los santos -y de los ni帽os expuestos al peligro, uno solo se salv贸- para castigarlos, T煤 les arrebataste un gran n煤mero de sus hijos y los hiciste perecer a todos juntos en las aguas impetuosas. Aquella noche fue dada a conocer de antemano a nuestros padres, para que, sabiendo con seguridad en qu茅 juramentos hab铆an cre铆do, se sintieran reconfortados.

Tu pueblo esperaba, a la vez, la salvaci贸n de los justos y la perdici贸n de sus enemigos; porque con el castigo que infligiste a nuestros adversarios, T煤 nos cubriste de gloria, llam谩ndonos a ti.

Por eso, los santos hijos de los justos ofrecieron sacrificios en secreto, y establecieron de com煤n acuerdo esta ley divina: que los santos compartir铆an igualmente los mismos bienes y los mismos peligros; y ya entonces entonaron los cantos de los Padres.

SALMO RESPONSORIAL聽聽聽聽32, 1. 12. 18-20. 22

R/.聽隆Feliz el pueblo que el Se帽or se eligi贸 como herencia!

Aclamen, justos, al Se帽or: es propio de los buenos alabarlo. 隆Feliz la naci贸n cuyo Dios es el Se帽or, el pueblo que 脡l se eligi贸 como herencia! R/

Los ojos del Se帽or est谩n fijos sobre sus fieles, sobre los que esperan en su misericordia, para librar sus vidas de la muerte y sustentarlos en el tiempo de indigencia.R/

Nuestra alma espera en el Se帽or: 脡l es nuestra ayuda y nuestro escudo. Se帽or, que tu amor descienda sobre nosotros, conforme a la esperanza que tenemos en ti.R/

SEGUNDA LECTURA

Esperaba aquella ciudad cuyo arquitecto y constructor es Dios.

Lectura de la carta a los Hebreos聽聽聽11, 1-2. 8-19

Hermanos:

La fe es la garant铆a de los bienes que se esperan, la plena certeza de las realidades que no se ven. Por ella nuestros antepasados fueron considerados dignos de aprobaci贸n.

Por la fe, Abraham, obedeciendo al llamado de Dios, parti贸 hacia el lugar que iba a recibir en herencia, sin saber adonde iba. Por la fe, vivi贸 como extranjero en la Tierra prometida, habitando en carpas, lo mismo que Isaac y Jacob, herederos con 茅l de la misma promesa. Porque Abraham esperaba aquella ciudad de s贸lidos cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.

Tambi茅n por la fe, Sara recibi贸 el poder de concebir, a pesar de su edad avanzada, porque juzg贸 digno de fe al que se lo promet铆a. Y por eso, de un solo hombre, y de un hombre ya cercano a la muerte, naci贸 una descendencia numerosa como las estrellas del cielo e incontable como la arena que est谩 a la orilla del mar.

Todos ellos murieron en la fe, sin alcanzar el cumplimiento de las promesas: las vieron y las saludaron de lejos, reconociendo que eran extranjeros y peregrinos en la tierra.

Los que hablan as铆 demuestran claramente que buscan una patria; y si hubieran pensado en aqu茅lla de la que hab铆an salido, habr铆an tenido oportunidad de regresar. Pero aspiraban a una patria mejor, nada menos que la celestial. Por eso, Dios no se averg眉enza de llamarse聽su Dios聽y, de hecho, les ha preparado una Ciudad.

Por la fe, Abraham, cuando fue puesto a prueba, present贸 a Isaac como ofrenda: 茅l ofrec铆a a su hijo 煤nico, al heredero de las promesas, a aqu茅l de quien se hab铆a anunciado:聽De Isaac nacer谩 la descendencia que llevar谩 tu nombre. Y lo ofreci贸, porque pensaba que Dios ten铆a poder, a煤n para resucitar a los muertos. Por eso recuper贸 a su hijo, y esto fue como un s铆mbolo.

EVANGELIO

ACLAMACI脫N AL EVANGELIO聽Mt 24, 42a. 44

Aleluya.

Est茅n prevenidos y preparados, porque el Hijo del hombre vendr谩 a la hora menos pensada. Aleluya.

EVANGELIO

Ustedes tambi茅n est茅n preparados.

+ Evangelio de nuestro Se帽or Jesucristo seg煤n san Lucas 12, 32-48

Jes煤s dijo a sus disc铆pulos:

No temas, peque帽o Reba帽o, porque el Padre de ustedes ha querido darles el Reino.

Vendan sus bienes y denlos como limosna. H谩ganse bolsas que no se desgasten y acumulen un tesoro inagotable en el cielo, donde no se acerca el ladr贸n ni destruye la polilla. Porque all铆 donde tengan su tesoro, tendr谩n tambi茅n su coraz贸n.

Est茅n preparados, ce帽idas las vestiduras y con las l谩mparas encendidas. Sean como los hombres que esperan el regreso de su se帽or, que fue a una boda, para abrirle apenas llegue y llame a la puerta.

隆Felices los servidores a quienes el se帽or encuentra velando a su llegada! Les aseguro que 茅l mismo recoger谩 su t煤nica, los har谩 sentar a la mesa y se pondr谩 a servirlos.

隆Felices ellos, si el se帽or llega a medianoche o antes del alba y los encuentra as铆!

Enti茅ndanlo bien: si el due帽o de casa supiera a qu茅 hora va a llegar el ladr贸n, no dejar铆a perforar las paredes de su casa.

Ustedes tambi茅n est茅n preparados, porque el Hijo del hombre llegar谩 a la hora menos pensada.

Pedro pregunt贸 entonces:聽Se帽or, 驴esta par谩bola la dices para nosotros o para todos?

El Se帽or le dijo:聽驴Cu谩l es el administrador fiel y previsor, a quien el Se帽or pondr谩 al frente de su personal para distribuirle la raci贸n de trigo en el momento oportuno? 隆Feliz aqu茅l a quien su se帽or, al llegar, encuentra ocupado en este trabajo! Les aseguro que lo har谩 administrador de todos sus bienes. Pero si este servidor piensa: 鈥淢i se帽or tardar谩 en llegar鈥, y se dedica a golpear a los servidores y a las sirvientas, y se pone a comer, a beber y a emborracharse, su se帽or llegar谩 el d铆a y la hora menos pensada, lo castigar谩 y le har谩 correr la misma suerte que los infieles.

El servidor que, conociendo la voluntad de su se帽or, no tuvo las cosas preparadas y no obr贸 conforme a lo que 茅l hab铆a dispuesto, recibir谩 un castigo severo. Pero aqu茅l que sin saberlo, se hizo tambi茅n culpable, ser谩 castigado menos severamente.

Al que se le dio mucho, se le pedir谩 mucho; y al que se le confi贸 mucho, se le reclamar谩 mucho m谩s.

Categories:

Tags:

No responses yet

Deja una respuesta

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada. Los campos obligatorios est谩n marcados con *