Domingo vigesimosexto del tiempo ordinario
D铆a de Oraci贸n por Chile
Salterio II

 

Nota Importante: utilizar esta aplicaci贸n con el celular en silencio durante la

celebraci贸n de la misa, para seguir las lecturas, oraciones y acompa帽ar con el canto.

 

INTRODUCCI脫N

Este domingo la liturgia nos regala la famosa par谩bola del rico 鈥渆pul贸n鈥, que significa 鈥渃omil贸n鈥 y el pobre L谩zaro. En una primera lectura pareciera que el centro est谩 en la limosna: si el rico hubiera ayudado a L谩zaro se hubiera salvado. Pero el evangelio nos invita a mirar m谩s profundamente la situaci贸n.

Primero nos detenemos en el rico. No sabemos su nombre, tampoco su conducta, s贸lo sabemos que era rico. No dice que esa riqueza sea mal habida ni que su comportamiento sea reprochable. S贸lo sabemos que le gustan los banquetes. Tal vez esto le imped铆a ver la miseria que se daba en la misma puerta de su hogar. Por otra parte, tenemos al pobre L谩zaro. De 茅l s铆 sabemos su nombre, que significa 鈥渁yuda del Se帽or鈥. No sabemos nada m谩s de 茅l, s贸lo que es pobre. No sabemos por qu茅 es pobre, ni si su vida es ordenada o si cumple con la ley.聽

Ambos mueren, y la realidad que les espera es distinta: para el pobre L谩zaro la vida en el seno de Abraham, para el rico epul贸n, la condenaci贸n y la muerte. No nos confundamos, la par谩bola no trata de un juicio sobre la vida del rico ni la de L谩zaro, sino sobre la situaci贸n escandalosa de la distribuci贸n de la riqueza en el mundo. Hay un abismo, ac谩 en la tierra, entre la situaci贸n en que viven el rico y L谩zaro. La riqueza, como fin en s铆 misma, lleva a producir m谩s riqueza y m谩s desigualdad, haciendo m谩s grande la brecha que separa a unos de otros. El rico epul贸n estaba enceguecido por la riqueza y no era capaz de ver m谩s all谩 de sus banquetes y su buena vida. S贸lo la realidad de la muerte le hace abrir los ojos y ver la miseria que lo rodeaba. Es entonces donde aparece L谩zaro en el horizonte de su vida. Pero ya es tarde, pues ese abismo no es remediable despu茅s de la muerte. Por eso la tarea es hoy.

Abraham termina proponiendo como camino de liberaci贸n el escuchar a Mois茅s y los profetas, es decir, es la Palabra de Dios la que nos libera de la ceguera que produce en nosotros la riqueza. Son los valores del evangelio los que nos iluminan de una forma distinta a la del mundo para comprender la vida y la muerte, la relaci贸n con los bienes, la convivencia humana. Esto es la construcci贸n del Reino, y es una tarea que no podemos postergar para ma帽ana. Hoy nos desaf铆a el acortar los abismos que hemos establecido entre nosotros. Al mirar a Dios, lo primero es abrir los ojos para ver sinceramente la realidad, entonces el otro se convierte en alguien fundamental en mi propia vida.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Se terminar谩 la org铆a de los libertinos.

Lectura de la profec铆a de Am贸s 6, 1a. 4-7

隆Ay de los que se sienten seguros en Si贸n!

Acostados en lechos de marfil y apoltronados en sus divanes, comen los corderos del reba帽o y los terneros sacados del establo.

Improvisan al son del arpa, y como David, inventan instrumentos musicales; beben el vino en grandes copas y se ungen con los mejores aceites, pero no se afligen por la ruina de Jos茅.

Por eso, ahora ir谩n al cautiverio al frente de los deportados, y se terminar谩 la org铆a de los libertinos.

SALMO RESPONSORIAL聽聽145, 7-10

R/.聽隆Alaba al Se帽or, alma m铆a!

El Se帽or mantiene su fidelidad par siempre,聽hace justicia a los oprimidos y da pan a los hambrientos. El Se帽or libera a los cautivos.R/

El Se帽or abre los ojos de los ciegos y endereza a los que est谩n encorvados. El Se帽or ama a los justos. El Se帽or protege a los extranjeros.R/

Sustenta al hu茅rfano y a la viuda y entorpece el camino de los malvados. El Se帽or reina eternamente, reina tu Dios, Si贸n, a lo largo de las generaciones. R/

SEGUNDA LECTURA

Observa lo que est谩 prescrito, hasta la Manifestaci贸n de nuestro Se帽or Jesucristo.

Lectura de la primera carta del Ap贸stol san Pablo a Timoteo聽聽聽6, 11-16

Hombre de Dios, practica la justicia, la piedad, la fe, el amor, la constancia, la bondad. Pelea el buen combate de la fe, conquista la Vida eterna, a la que has sido llamado y en vista de la cual hiciste una magn铆fica profesi贸n de fe, en presencia de numerosos testigos.

Yo te ordeno delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y delante de Cristo Jes煤s, que dio buen testimonio ante Poncio Pilato: observa lo que est谩 prescrito, manteni茅ndote sin mancha e irreprensible hasta la Manifestaci贸n de nuestro Se帽or Jesucristo, Manifestaci贸n que har谩 aparecer a su debido tiempo el bienaventurado y 煤nico Soberano, el Rey de los reyes y Se帽or de los se帽ores, el 煤nico que posee la inmortalidad y habita en una luz inaccesible, a quien ning煤n hombre vio ni puede ver.

隆A 脡l sea el honor y el poder para siempre! Am茅n.

EVANGELIO

ACLAMACI脫N AL EVANGELIO聽2Cor 8, 9

Aleluya.

Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre por nosotros, a fin de enriquecernos con su pobreza. Aleluya.

EVANGELIO

Has recibido bienes y L谩zaro recibi贸 males; ahora 茅l encuentra aqu铆 su consuelo, y t煤, el tormento.

+ Evangelio de nuestro Se帽or Jesucristo seg煤n san Lucas 16, 19-31

Jes煤s dijo a los fariseos:

Hab铆a un hombre rico que se vest铆a de p煤rpura y lino fin铆simo y cada d铆a hac铆a espl茅ndidos banquetes. A su puerta, cubierto de llagas, yac铆a un pobre llamado L谩zaro, que ansiaba saciarse con lo que ca铆a de la mesa del rico; y hasta los perros iban a lamer sus llagas.

El pobre muri贸 y fue llevado por los 谩ngeles al seno de Abraham. El rico tambi茅n muri贸 y fue sepultado.

En la morada de los muertos, en medio de los tormentos, levant贸 los ojos y vio de lejos a Abraham, y a L谩zaro junto a 茅l. Entonces exclam贸:聽Padre Abraham, ten piedad de m铆 y env铆a a L谩zaro para que moje la punta de su dedo en el agua y refresque mi lengua, porque estas llamas me atormentan.

Hijo m铆o, respondi贸 Abraham, recuerda que has recibido tus bienes en vida y L谩zaro, en cambio, recibi贸 males; ahora 茅l encuentra aqu铆 su consuelo, y t煤, el tormento. Adem谩s, entre ustedes y nosotros se abre un gran abismo. De manera que los que quieren pasar de aqu铆 hasta all铆 no pueden hacerlo, y tampoco se puede pasar de all铆 hasta aqu铆.

El rico contest贸:聽Te ruego entonces, padre, que env铆es a L谩zaro a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos: que 茅l los prevenga, no sea que ellos tambi茅n caigan en este lugar de tormento.

Abraham respondi贸:聽Tienen a Mois茅s y a los Profetas; que los escuchen.

No, padre Abraham, insisti贸 el rico. Pero si alguno de los muertos va a verlos, se arrepentir谩n.

Pero Abraham respondi贸:聽Si no escuchan a Mois茅s y a los Profetas, aunque resucite alguno de entre los muertos, tampoco se convencer谩n.

Categories:

Tags:

No responses yet

Deja una respuesta

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada. Los campos obligatorios est谩n marcados con *